lunes, 18 de junio de 2012

La Isla de los sentimientos


Érase una vez una isla donde habitaban todos los sentimientos: la alegría, la tristeza y muchos más, incluyendo el amor.

Un día les fue avisado a sus moradores que la isla se iba a hundir, por lo que todos los sentimientos se apresuraron a abandonarla. Abordaron sus barcos y se prepararon a partir apresuradamente. Sólo el Amor permaneció en ella; quería estar un rato más en la isla que tanto amaba, antes de que desapareciera.

Al fin, con el agua al cuello y casi ahogado, el Amor comenzó a pedir ayuda.
Se acercó la Riqueza que pasaba en un lujoso yate y el Amor le pidió:

¡Riqueza, llévame contigo! La Riqueza contestó: "No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para ti".

Le pidió ayuda a la Vanidad, que también venía pasando: "Vanidad, por favor ayúdame". Esta le respondió: "Imposible Amor, estás mojado y arruinarías mi barco nuevo".

Pasó la Soberbia, quien al pedido de ayuda contestó: "¡A1éjate de mi camino o te paso por encima!".

Como pudo, Amor se acercó al yate del Orgullo y, una vez más, solicitó ayuda. La respuesta fue una mirada despectiva y una ola casi lo asfixia.
Entonces, Amor pidió ayuda a la Tristeza: "¿Me dejas ir contigo?". La Tristeza le dijo: "Ay Amor, tú sabes que siempre ando sola y prefiero seguir así".

Pasó la Alegría y estaba tan contenta que ni siquiera oyó al Amor llamarla.

Desesperado, el Amor comenzó a suspirar, con lágrimas en sus ojos. Fue entonces cuando una voz le dijo: "Ven, Amor, yo te llevo". Era un anciano quien le había dicho eso.
El Amor estaba tan feliz que se olvidó de preguntarle el nombre. Fue llevado a la tierra de la Sabiduría y, una vez allí, Amor preguntó a ésta: "¿Quién era el anciano que me trajo y salvó mi vida?".

La Sabiduría respondió: "Era el Tiempo".

"¿El Tiempo? Pero ¿por qué el Tiempo me quiso ayudar?", quiso saber el Amor.

La Sabiduría le explicó: "Porque sólo el tiempo es capaz de ayudar y entender a un gran amor".

No importa cuánto TIEMPO esperemos, si existe el AMOR el TIEMPO nos ayudará a esperar aquello que más deseamos. Todo es hermoso en el tiempo exacto para nosotros; ni antes ni después.

Aunque este relato trata al amor como un sentimiento, hay quien dice que el amor no es un sentimiento, sino una decisión, de tal manera que independientemente de cómo te sientas, buscas las cosas que le hagan bien a esa persona a quien le brindas tu amor.

El amor verdadero es una decisión y está llamado a la eternidad.


Cuento que me encontré esta mañana. Digo bien, me encontró porque estaba buscando otra cosa, y llego a mí. Me gustó y lo publico.


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